1. Investiga la empresa. Mira su perfil, a qué se dedica y qué opinan otros. Llegar informado demuestra interés y te ayuda a hacer mejores preguntas.

2. Prepara tus ejemplos. Piensa en 2 o 3 situaciones donde resolviste un problema o lograste un resultado. Son la mejor prueba de lo que puedes aportar.

3. Practica las preguntas frecuentes: “Háblame de ti”, “¿por qué quieres este puesto?”, “¿cuáles son tus puntos fuertes?”. Responde con claridad y sin rodeos.

4. Cuida los detalles. Confirma la hora y el lugar (o el enlace, si es remota), prueba tu conexión y ten a mano tu CV.

5. Haz seguimiento. Un mensaje breve agradeciendo la entrevista deja buena impresión y te mantiene presente.